Retroalimentación Constructiva del Desempeño Docente

Por Carolina Cuéllar

Una de las funciones más importantes de un líder pedagógico es contribuir a la mejora de la labor docente en el aula a través de retroalimentaciones constructivas de su desempeño. Esta es precisamente una de las prácticas efectivas mediante la cual los directivos escolares influyen indirectamente sobre los aprendizajes de los estudiantes (Anderson, 2010; Leithwood, 2009).

La retroalimentación constructiva del desempeño es un intercambio de información relevante entre el directivo escolar y el docente, en relación al modo en que este último está conduciendo sus esfuerzos para alcanzar una determinada meta. Esta información se construye a partir de la observación previa del docente en aula, la que es recogida mediante un instrumento consensuado y transparente.

El propósito de la retroalimentación es promover en los docentes una práctica reflexiva, que les permita analizar críticamente su propia labor pedagógica en el aula y comprender el impacto que ésta tiene en el aprendizaje de los estudiantes.

La evidencia indica que la retroalimentación no se debe improvisar. Por el contrario, requiere ser cuidadosamente planificada para así obtener el mayor provecho de esta instancia formativa. Para maximizar el aprendizaje, la entrevista de retroalimentación de ser (Centre for teaching support and innovation, University of Toronto):

a)      Balanceada y sincera: cuidar que en la conversación exista un balance entre las fortalezas y debilidades. Se recomienda comenzar con un comentario positivo.

b)      Basada en evidencias observables: retroalimentar solamente el comportamiento observado. Los comentarios deben ser lo más objetivo posible, evitando comunicar reacciones emocionales, preconcepciones o experiencias previas.

c)       Verificada: utilizar ejemplos concretos para ilustrar un comentario, evitando opiniones generales.

d)      Oportuna: la retroalimentación debe realizarse tan cercana a la observación como sea posible, con el fin de asegurar su precisión y efectividad.

Existen también otros aspectos a considerar, como por ejemplo, la creación de un ambiente emocionalmente seguro, basado en la confianza y el respeto.

En síntesis, una retroalimentación efectiva proporciona información honesta, precisa, oportuna y específica del desempeño docente para promover su crecimiento profesional. Por último, es muy importante que los líderes escolares acompañen la retroalimentación con oportunidades concretas para el desarrollo profesional y la mejora.