LANI FLORIAN

Por Felipe Maldonado

La profesora Lani Florian posee más de 20 años de trayectoria en formación de profesores e investigadora. Su vasta experiencia ha estado orientada a las necesidades educativas especiales, trabajando temas como la clasificación de discapacidades, educación de profesores y educación inclusiva con agencias como UNICEF y OCDE.

Como editora del segundo Handbook de Educación Diferencial, Lani ha sido invitada hace unas semanas a dictar un seminario en la Universidad Diego Portales y reunirse con distintos departamentos del Ministerio de Educación para conversar sobre educación y pedagogía inclusiva como elemento transversal en educación. Aquí podrá encontrar su presentación y parte de sus teorías desarrolladas en esta área.

Dentro de sus principales tesis, la profesora Florian, asegura que el profesorado hoy en día no está preparado para afrontar y manejar la gran variedad de diferencias en las escuelas. En este contexto, aquellos niños que son identificados como con “necesidades educativas especiales” son con frecuencia tratados de forma diferente, en línea con la percepción del alumno. Sin embargo, esta forma de abordar nuestras realidades escolares son mecanismos de validación de una “condición diferente”, perpetuando la limitación de los aprendizajes. La perspectiva de la inclusión educativa es, frente a este fenómeno, un elemento transversal en educación y una propuesta de valoración de cada individuo con sus características personales. En este tema, se vuelve clave no dar lugar a segundas interpretaciones, ya que este tipo de planteamientos es maleable y palabras como “inclusión” pueden ser referidas de formas totalmente distintas, dependiendo del grupo de interés. Para lograr esto, pasaremos a comentar algunos fundamentos, directrices y prácticas concretas.

La pedagogía inclusiva rechaza etiquetar en respuesta a las capacidades o discapacidades, dejando de lado la idea de una educación para la mayoría. La esencia es poner en práctica un enfoque donde el profesor disponga de variedades de opciones y recursos de aprendizajes para todos igualmente. Si bien, no se puede esperar que el cuerpo docente tenga respuestas a todas las complejidades del alumnado, al poseer principios inclusivos no debería ser arduo re-interpretar la complejidad de un aula y ver cómo readecuar o adaptar herramientas pedagógicas normalmente utilizadas para la mayoría.

Los docentes deben estar conscientes de las elecciones que hacen, las acciones que toman en la organización de los aprendizajes, y de los mensajes y valores que trascienden el foco formal de las clases. Los fundamentos de adopción de estas estrategias docentes se encuentran en conceptos como la cognición situada (aprendizaje colectivo), inteligencia distribuida, enseñanza dialógica y aprendizaje multimodal. Varios de los nombrados, dan a cuenta de la naturaleza activa de la pedagogía inclusiva. Planificación de la clase para todos, realización actividades de aprendizajes basadas en el feedback evaluativo de cada alumno, evitar tomar acciones donde se trate de forma distinta a un estudiante, concebir el aprendizaje y la inteligencia como elementos sujetos a desarrollo constante, llegar a acuerdos con cada alumno sobre los trabajos a realizar (co-agencia), son algunos ejemplos concretos de prácticas inclusivas en aula.

Lani Florian, nos deja un buen ejemplo de las prácticas pedagógicas inclusivas en formación docente, a través de su “Proyecto para las Prácticas Inclusivas” (PPI) realizado en Escocia. Además, dejamos su presentación a disponibilidad para su descarga.

Artículo: “Aplicar los principios de la pedagogía inclusiva en la formación inicial del profesorado: de una asignatura en la Universidad a la acción en el aula.Descargar aquí.

Presentación: “Avances en Educación Inclusiva: Una agenda para el futuro. Descargar aquí.