Mejorar el desempeño docente: Un objetivo clave del líder escolar

Por Carolina Cuéllar

                                                                                                                                                                                  La puesta en marcha de Ley de Calidad y Equidad (20.501), junto con otros dispositivos de política pública, como los recientemente publicados Estándares Indicativos de Desempeño, han venido a consolidar el rol de los directores escolares como líderes pedagógicos. Hoy no cabe duda que la responsabilidad principal, entre las muchas que tienen estos profesionales en las distintas esferas de la unidad educativa, es el aprendizaje de los estudiantes. Consecuentemente, una de las interrogantes que a menudo concentra la atención de los directores es qué hacer para mejorar el aprendizaje al interior de sus escuelas.

Los factores que intervienen en el éxito escolar son diversos y parece ser que cada uno posee un peso específico. Si bien se sabe que el capital cultural es un elemento determinante en el aprendizaje del alumnado, también existe abundante evidencia que indica que la acción del profesor es uno de los factores que tiene mayor incidencia en los logros educativos. Tanto el trabajo de Leithwood (2004) como de otros autores destacados, coinciden en que la calidad docente es el factor que mejor explica la varianza de los resultados académicos. Estos hallazgos ratifican que el apoyo a la mejora del desempeño docente es un factor de primer orden para la mejora educativa.

El rol de los directores en la efectividad de labor docente es crucial, pues son ellos los encargados de conducir la mejora de la acción pedagógica en sus establecimientos. En el sistema escolar actual, se espera que los directores sean capaces de poner en práctica acciones vinculadas a la sala de clases y al fortalecimiento de las capacidades profesionales de los profesores, tales como: acompañamiento, monitoreo, evaluación y retroalimentación al desempeño en el aula.

Pero esta labor no es tarea fácil. Antes de definir cualquier tipo de apoyo técnico a los docentes, los directores deben comprender la acción pedagógica en su complejidad y en vinculación a su contexto. Es decir, comprender las dimensiones del proceso de enseñanza- aprendizaje y los ámbitos en que se desempeñan los profesores en su establecimiento; conocer las fortalezas, las debilidades y los intereses del cuerpo docente; conocer a los alumnos y sus necesidades; identificar los  elementos que definen la efectividad de la docencia y el impacto de ellos sobre el aprendizaje, entre otras.

El artículo “Efectividad del Desempeño Docente”, escrito por Marcela Gajardo, socióloga y profesora especializada en temas de Educación y Desarrollo, revisa -a la luz de investigaciones recientes- diversos aspectos involucrados en la noción de efectividad de la labor pedagógica. Este artículo culmina con una propuesta de elementos que configuran una definición de efectividad docente, que junto con los estándares de desempeño nacionales, pueden servir de marco para orientar al líder escolar en sus acciones de apoyo al profesorado.

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